lunes, 1 de enero de 2007

En el principio fué la violencia

¡Ay! Entristezcámonos, porque llegaron!
Del oriente vinieron,
cuando llegaron a esta tierra los barbudos,
los mensajeros de la señal de la divinidad,
los extranjeros de la tierra,
los hombres rubicundos.

Ese Dios verdadero que viene del cielo
sólo de pecado hablará
solo de pecado será su enseñanza,
crueles sus mastines bravos.
Preparaos a soportar la carga de la miseria
que viene a nuestros pueblos.

(Profecía de Chumayel y Tizimin, en el libro de los libros
de Chilam Balam, siglo XVI)