domingo, 21 de enero de 2007

De los libros honestos, piadosos y fortalecedores hablamos, que con espíritu americano, estudian problemas de América.

No tanto de libros pomposos y retóricos, y de conocimientos abstractos universales –cuanto de esos otros concretos y beneméritos, escritos al calor de nuestro sol, y en el fragor de nuestras luchas generosas, sangrientas como todas las entrañas.

Hablamos de esos libros que recogen nuestras memorias, estudian nuestra composición, aconsejan el cuerdo empleo de nuestras fuerzas, fían en el definitivo establecimiento de un formidable y luciente país espiritual americano, y tienden a la saludable producción del hombre trabajador e independiente en un país pacífico, próspero y artístico.
De tales libros se crea Nuestra América.

José Martí
Enero 1884