sábado, 17 de febrero de 2007

¿Cómo entender a una murga?


Revoleando patadas al cielo
La murga "Los que nunca callarán" está formada principalmente por sobrevivientes de Cromañón heredando el ADN murguero constituido por una mezcla de espíritu crítico, alegría, compromiso, denuncia y diversión.
Charlas para entender cómo rebelarse contra la parálisis; por qué mucha gente no se moviliza; la estrategia del día a día y qué ocure tras haber perdido a una pareja en aquel infierno.

Diego tiene un bombo murguero (y viéndolo de perfil se entiende por qué se le dice 'bombo' a la panza de las embarazadas), mira los saltos que pegan Bárbara, Luz y Florencia, y cuenta que los pasosde la murga empiezan por representar a los de los esclavos, con grilletes, sometidos a latigazos: pasos cortos y tambaleantes. Luego viene el triple salto y las piernas se
sueltan de las cadenas".
Y finalmente llega "la matanza": "Ahí hay que matarse bailando, todo el cuerpo liberado y moviéndose".
La murga siempre fue crítica social, burla al poder. En eso se hermanan las de la Argentina y el Uruguay.
La murga es recuperar la calle y decir la verdad. Contar las tristezas y armar una fiesta de rebeldía y alegría colectiva.

Mauge toca un timbal, con su remera de los Rolling, las puntas el pelo de la nuca teñidas de violeta. Cuando ve un grabador grita: "Tengo 19 años, soy soltera y sin pareja: ¡¡¡Socorro!!!" . Se ríe. Alguien diría que se muere de risa, aunque sucede lo contrario: vive de esa risa.
El timbal de Mauge bombea el sonido hacia abajo, la vibración sacude el asfalto como un terremoto que se le mete a uno desde los pies hasta las entrañas. Bárbara, Luz y Florencia bailan engañosamente desarticuladas, ríen, Diego y Juan beben mate.

En un rato comenzará el ensayo de Los Que Nunca Callarán, murga compuesta por sobrevivientes de Cromañón y amigos que se han ido sumando. Ya hay unos 30 integrantes fijos, con tendencia creciente.

Todo ocurre en un lugar inesperado como una adivinanza: ¿Dónde puede ensayar una murga su mezcla de alegría, liberación, cantos y terremotos sin molestar a los vecinos (por ahora), y sin tener los "permisos correspondientes" (con perdón de las palabras)?
Respuesta: el lugar es junto al paredón del cementerio de la Chacarita, en cuya esquina sobre la calle Jorge Newbery se lee escrito en piedra: "Cementerio del Oeste".

"Hablamos con otras murgas, nos explicaron que se necesitan autorizaciones para ensayar porque si no te echan. Pero acá no molestás" dice Florencia, o Florchu, con sus enormes ojos bellos y serios. "A veces ironizamos por estar acá, pero no le damos un significado especial. A lo mejor es muy loco" supone Luciana.

Del lado de allá del muro están enterrados muchos chicos muertos aquel 30 de diciembre de 2004, casi 25 meses atrás.
Del lado de acá, los chicos de Cromañón, los que nunca callarán, son una tensión pura. A veces, el gesto nublado por una seriedad inquietante: ¿qué vieron esos ojos? Pero al rato saltan, tocan, bailan, cantan, hacen bromas, vivos de la risa.

Pintate bien la cara,
no pierdas la ilusión

La reunión es sobre el piso, cerca del muro del cementerio. Hay varios de los integrantes de la murga compartiendo mate con lavaca.
Los Que Nunca callarán nació a fines de 2005. Levitas brillantes rojas y negras, letras para la memoria, danzas para el futuro.
Ya participó en un encuentro nacional murguero de Santa Fe, viajó a Ledesma a conmemorar la resistencia a la represión en Jujuy, y ahora se irá presentando a lo largo de los carnavales, empezando por Ituzaingó el 3 y 4 de febrero invitados por Los que quedamos. Hay una página web (www.losquenuncacallaran.com.ar) y un fotolog (fotolog.com/murga_quenocalla).



(Lavaca.org)
15 de febrero 2007