viernes, 29 de diciembre de 2006

Paul Robeson

Canta. Y su poderosa voz resuena en el mundo para condenar al fascismo y a la guerra. Militante por la justicia y fundador del movimiento por la paz, hace suya todas las causas populares.
Actor y cantante extraordinario es perseguido en su patria, Estados Unidos, por revolucionario y por negro.

Nace el 9 de abril de 1898. Hijo de un esclavo fugitivo y una madre descendiente de cuáqueros, su familia luchaba por la abolición de la esclavitud.
Se gradúa como abogado. Amigo del cineasta soviético Eisenstein, de Nehrú, del dirigente africano Jomo Kenyatta y reconocido por intelectuales como James Joyce, Pablo Neruda o Ernest Hemingway.
Comienza a cantar blues contra la salvaje explotación de los negros en el sur de Estados Unidos; canta el dolor de los barqueros del Volga y los dolores de la guerra civil española, en la que participa como voluntario en la legendaria brigada Lincoln.
En un mitin contra el criminal levantamiento de Franco, proclama: "...el artista debe tomar partido. Debe elegir la defensa de la libertad o de la esclavitud. Yo he elegido, No tenía otra alternativa".

La orgía anticomunista encabezada por Mc. Carhy acaba con su carrera artística. Pero siguió luchando por la paz mundial y contra el imperialismo. Muere en Filadelfia el 23 de enero de 1978.
Su voz profunda y hermosa sigue resonando en el corazón de millones de luchadores:

"Si tuviera un martillo
golpearía en la mañana,
golpearía en la noche, por todo el país.
¡Alerta el peligro! ¡tenemos que unirnos
para defender la paz!.
.....................
Ahora tengo un martillo, y tengo una campana
y tengo una canción que cantar
canción de paz, martillo de justicia,
campana de libertad...
y una canción de paz"